viernes, 16 de mayo de 2008

Tu dile que me haga caso. Héctor D’Alessandro


Tu dile que me haga caso. Héctor D’Alessandro

...tu dile de parte mía que cuando vaya a ese lugar, les siga la corriente, son muy antiguos y cuando se refieren a su lugar de nacimiento, dicen “mi tierra” y ponen una cara como si se les aflojara la boca y se les cayera la baba, se reblandecen de pies a cabeza y parece que vayan a mearse, tú dile que sí, que, aunque le parezca ridículo, piense en sí mismo como un "pariente lejano de alguien", si es que puede imaginar una cosa así, y diga cosas tontas como “yo amo a mi tierra” y “como la tierra de uno no hay ninguna”, tu dile que eso, entre los nativos de allí, vende mucho.

...dile también que cuando se refiera a cualquier lugar, emplazamiento, comercio, bazar, tienda o perro siempre lo llame por el nombre, que diga fui al “melania” en lugar de decir “fui a un bar que se llama melania”, de otro modo lo tomarán por complicado, que diga me encontré al “matías” en lugar de decir “me encontré un perro que se llama matías” porque entonces pensarán que no quiere a los animales.

...dile, asimismo, que olvide los adverbios, que no los use en el habla, que no mida las palabras, ni relativice los eventos, que tampoco diga la palabra eventos, que hable así, a lo bestia, pero que diga que es “auténtico”, sobre todo eso, que lo proclame a los cuatro vientos, que no espere modestamente a que le reconozcan nada, que diga y grite exangüe “yo soy auténtico” o “soy auténtica” si es que cambia de sexo.

...pero sobre todo que lo diga, que lo diga y que lo diga. Que no permita que nadie lo diga en nombre suyo, que pare a la gente por la calle y con rostro desesperado diga “óigame, yo soy auténtico, soy auténtico, soy auténtico”.

...dile también que siempre y en todo momento, venga o no a cuento, diga que ama a sus padres, que los quiere como a nadie, que no los hay mejores, que son una pasada.

...si ofende a alguien dile que no se preocupe, que les grite a la cara que es porque es auténtico y que eso es el excipiente necesario de su sinceridad, pero, por favor, que no utilice la palabra "excipiente", que diga que eso es lo que le sale porque le sale.

...y que "es lo que hay"...esto sobre todo. Esta frase vende mucho y sirve para quedar bien en cualquier lado, parece que lo explica todo, después del sexo, la comida o el dinero. Cuando no hay explicación, nada, es lo que hay y a otra cosa.

...luego además dile que se olvide de su anorexia... que olvide la técnica de mirar la foto de un plato combinado para inducirse el vómito. Que coma tres platos, postre, dos cafés, un carajillo, una copa y otra. Es lo mejor para no pensar. Esto, que es una verdad, debe proclamarlo, debe decir que no quiere ni desea pensar, que no está hecho para ello y que no desea hacerlo. Se anotará varios puntos.

...luego dile que lo explique todo con sexo, ¿deprimido? Falta de sexo, o sexo en demasía. ¿alegre? Demasiado sexo o excitación por falta de sexo y así, sí, ya sé que parece antiquísimo, quedará muy bien.

...también dile que tenga una actitud militante antiintelectual. Que a todo diga ¿qué? ¿qué? ¿de qué habla? Eso en compañía de cómplices queda fenomenal y puede echar unas risas falsas con las cuales tendrá una aproximación con los otros rientes... cuando haga esto dile que no deje de observar que él y el resto de rientes tienen la cabeza fenomenalmente amueblada, pero sin decir "fenomenalmente"

...bueno, al final, para convencerlo, dile también que si sigue estas recomendaciones, llegará lejos... pero que las siga a rajatabla...que me haga caso una vez en la vida.

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